El Editorial | Edición 10

por May 31, 2026El Editorial0 Comentarios

Nunca Llueve a gusto de todos

Organizar un circuito europeo de concursos de bettas debería ser sencillo. Al menos eso parece desde fuera. Se ponen unas fechas, se alquila un local, llegan unos peces, se entregan unos premios, se hacen cuatro fotos y todos felices. “Coser y cantar”, como diría alguno.

La realidad, por desgracia —o por suerte para quienes sabemos lo que hay detrás—, es bastante diferente.

Coordinar un calendario europeo sin un canal real de comunicación entre organizadores es como intentar hacer un spawn de bettas en un acuario sin agua: mucha ilusión, pero pocas posibilidades de éxito. Cada asociación, cada equipo y cada organizador trabaja como puede, con sus tiempos, sus problemas y sus prioridades. Y aunque todos queremos que el hobby crezca, a veces seguimos funcionando como islas separadas por kilómetros… y silencios.

Porque sí, lo primero que hay que entender es que sin comunicación es imposible organizar.

Y luego está la otra gran verdad incómoda: no existe una fecha perfecta.

No existe el fin de semana ideal. Nunca lo hubo y nunca lo habrá. Siempre habrá alguien que trabaja, alguien que tiene un compromiso familiar, alguien que vive demasiado lejos o alguien que simplemente prefería otra ciudad. Es matemáticamente imposible hacer un calendario que le venga bien a todos los aficionados europeos. Pero aun así, cada vez que se anuncia una fecha, aparecen los expertos internacionales en planificación de eventos desde el sofá de su casa.

Curiosamente, muchos de ellos jamás han organizado un concurso.

Porque organizar un show de bettas no consiste únicamente en colocar urnas bonitas encima de unas mesas. Detrás hay meses de trabajo invisible: búsqueda de local, coordinación de fechas, transporte, logística, patrocinadores, jueces disponibles, recepción de peces, documentación, gestión de inscripciones, clasificación, montaje, desmontaje y la enorme responsabilidad de que todo salga casi perfecto.

Y sí, “casi perfecto”, porque perfecto no existe.

Además, están las normas de la International Betta Congress, esas grandes desconocidas para muchos aficionados que luego opinan con absoluta seguridad sobre cómo deberían hacerse las cosas. Normas que hay que estudiar, interpretar y aplicar correctamente. Porque en este hobby, como en tantos otros, sigue siendo muy cierta aquella frase de: “el que no sabe es como el que no ve”.

Y aun así, pese al cansancio, al estrés y a las dificultades, los concursos siguen adelante gracias a personas que dedican horas, dinero y energía simplemente porque aman este hobby. Personas que muchas veces reciben más críticas que agradecimientos.

Criticar siempre será la parte más sencilla del circuito.

Lo difícil es dar el paso al frente, asumir responsabilidades y descubrir que detrás de cada urna perfectamente iluminada hay decenas de problemas solucionados para que el aficionado solo tenga que disfrutar del espectáculo.

Porque al final, en este hobby como en la vida, nunca llueve a gusto de todos.

Comparte con otras personas.

0 comentarios

Enviar un comentario

ES Bettas
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.